
De un total de 117,448 nacidos vivos en el 2019, fueron sub-reportadas 216 malformaciones. Por nuestra etnia y zona geográfica nacen 1/700 nacidos vivos con hendiduras labio-naso-alveolo-palatinas por lo que anualmente existen 167 nuevos casos que necesitarán un promedio 3-6 cirugías con una potencial discapacidad auditiva y una evidente discapacidad de habla en el caso del paladar.
En nuestro país no existe un programa especializado que trate anomalías congénitas craneofaciales. Anomalías que aumentan la mortalidad infantil en porcentajes importantes con una inaceptable tasa de morbilidad discapacitante y una carga inmensurable económica, emocional y social para las familias dominicanas.
Actualmente los dominicanos afectados por anomalías craneofaciales están principalmente a merced de misiones humanitarias esporádicas que vulneran la dignidad humana. Esto programas lamentablemente son incapaces de brindar los tratamientos adecuados, calidad y calidez que merece este tipo de patología. COVID-19 ha empeorado la crítica situación actual, dejando miles de familias dominicanas sin esperanza de poder ser tratados y empeorando el pronóstico de mejoría sin una solución local.